Soy periodista. Eso, creo, significa acercar historias a la gente.
Si las de este blog te gustan, te invito a conocer la gran historia que he contado
: La mirada. Un viaje al corazón marroquí.

23 abr. 2012

Una 'tablet' para mis padres: invertir en la inclusión de la #GeneraciónNecesaria

   Pues sí, entre mi hermano, mi cuñada y yo les hemos regalado una 'tablet' a mis padres por sus cumpleaños. Pero tranquilos, no os voy a aburrir con mi vida. Esto es sobre otra cosa con la que reflexioné el sábado junto con la quinta cerveza y un amigo; a ver si me consigo explicar.

   A los jóvenes desempleados -que no parados-, como a tantos otros, el dinero no nos sobra ahora mismo. Precisamente por ello adquiere más importancia la elección de las inversiones: Y no dejar a una generación tan amplia como necesaria fuera de los beneficios que ofrece la red es un esfuerzo indispensable. A Javi, extapicero y vendedor de cupones que cumplirá 56 años en unos días, no le imagino sentado en una silla moviendo el ratón de un ordenador. No le gustan las tecnologías. Pero una tableta es cómoda, intuitiva y sencilla, incluso para él. De monento, ya se me ha quedado grabada su imagen, 'tablet' en mano, haciendo una foto y mostrándonosla con orgullo después.

   Él se indigna cada mañana con la radio o cada noche con el Telediario. Y como él, una generación entera con una esperanza de vida, aún, de tres décadas en las que, si se quedan fuera ahora, retrasaremos innecesariamente -o ni siquiera llegaremos a logar- su inclusión en la nueva y futura forma de consumir y compartir información y conocimiento. En "el mundo nuevo", que diría Hernán Casciari. ¿Vamos a dejar que la neodictadura les vaya aletargando poco a poco con la nueva RTVE, con la monopolística TDT o con una prensa que carece ya de una cabecera progresista? Yo deseo que mi padre lea a diario el post de Ignacio Escolar, vea el videoblog de Iñaki Gabilondo y escuche El Dietario de Josep Ramoneda en el podcast de la Cadena SER. Y que conozca ese vídeo de YouTube que te irrita y que censuran en los grandes medios. Y que ojee las noticias más meneadas. Y que, ojalá pronto, pueda hacerle un retweet de una escueta reflexión suya horneada con la experiencia que solo dan los años. Es torpe con la tecnología, pero sí sabe tocar tres veces la pantalla.

   Charo, asistente social que acaba de cumplir 54 años, lo tiene más fácil. Curioseó antes, sencillamente eso. Bueno, eso, y que le presta un ordenador un buen amigo de sus hijos. Desde que hace un año ella y yo somos amigos en Facebook, nuestras conversaciones telefónicas se han alargado: Comentamos y debatimos sobre el enlace que alguien ha colgado; comparte en su muro campañas de concienciación de las que dificilmente habría tenido conocimiento sin la red,... Ella sí está realmente radiante con su regalo y las facilidades que intuye. Me la imagino en el sofá, enseñándole a Javi a manejarla, y no se me borra la sonrisa de la cara.

   Obviamente, somos otra generación la que tenemos que asumir la responsabilidad de terminar cuanto antes con esta democracia global anacrónica, engrasada con avaricia y minuciosidad por las élites. Pero no podemos dejar que nuestro siempre tan ajetreado día a día nos haga olvidarnos de ellos; porque se indignan, como tú; porque son más libres cuanto más conocimiento de una realidad marginada tienen, como tú. Ellos y ellas también son el cambio necesario; también los alumbra el Sol. Entre nuestras responsabilidades está invertir en que tengan un futuro mejor, como ellos invirtieron en el nuestro.

Me interesa el futuro porque es el sitio donde voy a pasar el resto de mi vida.
Woody Allen