Soy periodista. Eso, creo, significa acercar historias a la gente.
Si las de este blog te gustan, te invito a conocer la gran historia que he contado
: La mirada. Un viaje al corazón marroquí.

14 ene. 2013

La sonrisa del exilio


- Con cuidado para que no se les caigan los alfileres.
- Tranquila, mamá, ellos nunca pierden la sonrisa.
     Inmediatamente, resopló, apuró café y cigarrillo y se levantó. Entró con paso sereno en el salón. Allí estaban él y ella, abrazados por el Alzheimer.
- Pero este trabajo es en el extranjero. Me voy a vivir allí –concluyó la joven.
     Las miradas se entristecieron.
- Sonreíd… –alentó poco después-. Pensad que si no os hubieseis exiliado en México, no os habríais conocido. ¿Os acordáis de México?
     Lentamente, ambos giraron sus cuellos; conectaron sus pupilas; rozaron sus manos. Retomaron sus sonrisas.

2 comentarios:

  1. microrrelato precioso, pone la piel de gallina

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    1. Gracias, Blacky. No sé muy bien cómo habrás llegado a este blog, pero bienvenid@.

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