Soy periodista. Eso, creo, significa acercar historias a la gente.
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: La mirada. Un viaje al corazón marroquí.

16 may. 2011

¿Cuánto cuesta (mediáticamente) un Ayuntamiento de unos 200.000 habitantes?

Son semanas de campaña. Y, aunque el PP quiera llevar el debate al ámbito nacional (estoy seguro de que, si les conviniera electoralmente, el PSOE también lo haría), se deciden gobiernos que gestionarán -en un momento tan crítico- importantes aspectos de la vida de todos los ciudadanos. Se elegirán parlamentos autonómicos que tienen competencias en aspectos tan básicos como la sanidad, la educación o las políticas activas de empleo; pero también tendremos 'representantes' para los Ayuntamientos (desparecidos en las agendas de los partidos durante tres años y once meses en cada legislatura) que, entre otras, tienen competencias en temas tan delicados (y lucrativos -para ellos, se entiende-) como, por ejemplo, el urbanismo.

Y es aquí donde surge mi pregunta. Muy lejos de los grandes titulares y del debate público, ¿cuánto cuesta 'conquistar' la información de un municipio? ¿Es 'rentable'? Se entiende que hay municipios pequeños, en los que las siglas apenas tienen valor para los lugareños, que apuestan por la persona que hay al frente, dado el caracter más próximo de sus resultados políticos. Pero también hay -centrándonos en la Comunidad de Madrid- municipios con alrededor de 200.000 habitantes, lo que supone consistorios con más población que cualquier concejo (a excepción de Madrid y Valladolid) de la zona central de España. Ayuntamientos que gestionan presupuestos millonarios.


Pero (casi) nadie se preocupa por la política diaria de su municipio. Así, ¿cómo recibe el ciudadano las acciones gubernamentales que se ejercen en su ámbito más cercano? Cogiendo el ejemplo de una de estas ciudades con unos 200.000 habitantes, se podría decir que la mayor parte de esta información se recibe a través de un modesto y gratuito periódico que, semanalmente, los ciudadanos encuentran en el buzón de su casa, en la sala de espera del médico o en el asiento del autobús. Y es precisamente en los pocos minutos que el vecino dedica a ojearlo cuando conoce cuál es la acción política de su consistorio. Así, semana tras semana -o cuando 'toque'- el futuro votante irá interiorizándolo. Pero, en plena crisis económica (esta prensa gratuita se mantiene merced a una publicidad que cada vez es más difícil de conseguir por parte de sus comerciales), ¿no habrá tenido algún partido político -normalmente, en el poder- la tentación de 'ayudar' aportando notas de prensa camufladas como información (con el lamentable consentimiento del rotativo) a la confección de un medio en el que -según su staff- un director, un redactor, un comercial y un maquetador deben sacar adelante el periódico? Lamentablemente, creo que sí (con . Lo cual lo convierte en un producto propagandístico carente de información objetiva muy efectivo electoralmente cada cuatro años.

Así, los políticos de nuestro país que, en su amplia mayoría, se llenan la boca con la palabra democracia cuando realmente lo único que ven en ella es la reelección cada cuatro años (anacrónico, en una sociedad que vive en la máxima inmediatez), lo tienen demasiado fácil.

La democracia ha surgido de la idea de que si los hombres son iguales en cualquier respecto, lo son en todos.
Aristóteles

2 comentarios:

  1. Desgraciadamente, como bien dices, hay municipios de victorias permanentes en los que el resto de candidatos no tienen nada que hacer. Las elecciones municipales son más predecibles que una película de sobremesa de Antena 3, y las cifras y manipulación informativa -también apelada propaganda electoral- son borreguilmente aceptadas por todos.

    No votes. Que les peten.

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  2. Y dale con no votar, Uve... Hay opciones mucho más válidas si de verdad quieres que les peten.
    Yo, en lo personal, soy un jodido desencantado y me da igual lo que pase, así que no voy a votar, pero la gente que siga teniendo conciencia política (benditos sean), debería plantearse votar, y votar bien.

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